viernes, 9 de noviembre de 2012

Noche argentina




Los sonidos de la gente
se destiñen en la tarde
y tímidos van surgiendo
arrullos de otros cantares.
Azul  cielo anochecido
bordado de  esplendores
abre las alas de sueños
y borra viejos rencores.
El susurro de las hojas,
suave brisa, tibio beso.
Un grillo llora su pena
y el alma eleva un rezo.
Noche argentina, quietud
y sereno recogimiento.
Vaga sin destino, plácido,
apacible, el pensamiento.